Amor Total
¡Qué onda amig@! Es un gusto saludarte este miércoles a mitad de semana esperando que te encuentres bendecido y gozoso. Mantener una relación íntima con Dios teniendo el peso de toda una rutina puede ser difícil, pero no imposible. Jeremías 29:13 dice "...y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón." Tu hambre y tu determinación a buscar a Dios aún en medio de la rutina más absorbente (de esas que te comen vivo) harán la diferencia. Dios tiene la disposición de pasar tiempo de intimidad contigo, la cuestión es si tú también estas dispuest@ a hacer lo necesario por poder pasar tiempo con Él. ¡Mantén viva la llama de tu amor por Dios!
El lunes analizamos la esencia de Dios (el amor), identificamos los tipos de amor mencionados en la Biblia y reconocimos que el amor de Dios es único e inigualable. Sin embargo, hoy la pregunta es ¿cómo me afecta ese amor? Bueno mi querid@ amig@, prepárate para un diluvio de amor sobre ti. Pero antes de poder comprender totalmente el poder y la hermosura del amor del Padre también tenemos que ver el poder y las consecuencias del pecado y no puedo evitar darte una horrible noticia: Dios siente dolor con nuestro pecado. Muchas veces imaginamos a un Dios imperturbable en Su gran trono siendo alabado por millones de ángeles cuando, aunque así es, Él se duele constantemente en su corazón por lo que sucede en la tierra. Génesis 6:6 dice que, a causa de la maldad, "...se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra y le dolió en su corazón." Puede que me preguntes, "¿Como que el Dios Todopoderoso siente dolor?" Cada vez que tú y yo pecamos es como si le diéramos una puñalada al corazón de Dios (así de horrible es el pecado). Después del Diluvio en el que Dios destruyó la vida en la tierra (con excepción de los que estaban en el Arca), Él puso una señal en el cielo como promesa de no volver a destruir la tierra con agua: el arcoíris (Gén. 9:9-16). Si lees detenidamente esos versículos te das cuenta que al poner el arcoíris en el cielo Dios dijo, "Prefiero doler en silencio a causa del pecado que volver a destruir a mi creación." ¡Que fuerte! Dios prefiere soportar golpes y puñaladas en su corazón que destruirnos a ti y a mí. Aquí es donde comenzamos...
La Biblia en sí es una carta de amor de Dios para ti, y quiero comenzar con 1 Juan 4:10 que dice "En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros..." ¿¡¿¡Qué?!?! A pesar de todo el dolor que le estaba provocando la humanidad a Dios, ¡Dios aun así la amaba! Dios, siendo pleno en Si mismo, Todopoderoso, Omnisciente, Omnipresente, Rey de Reyes, Señor de Señores, Alfa y Omega, Principio y Fin, sin necesidad de nada ni de nadie, escogió amarnos a ti y a mí. Es como si fueras y le dieras a alguien un puñetazo en la cara y esa persona te abrazara con amor y ternura. Isaías 64:6 dice, "Si bien todos nosotros somos como suciedad y todas nuestras justicias como trapos de inmundicia." En nosotros no hay nada bueno, nada digno de ser rescatado y aun así Dios nos puso su mirada de amor y dijo. "Lo quiero a él(ella) para que habite conmigo por la eternidad." ¡Y este amor es aún más loco! Cuando el hombre cayó en el jardín del Edén, el Padre dio comienzo al plan de rescate más espectacular y perfecto de la historia. Dios sabía que la humanidad que tanto lo había lastimado estaba perdida, que había un precio que ella no podía pagar, y decidió pagar ese precio por amor, puro amor.
1 Juan 4:9 describe la consumación y la máxima expresión del amor de Dios," En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a Su Hijo Unigénito al mundo..." No éramos nada, heríamos su corazón, no teníamos nada para ofrecerle, lo rechazábamos constantemente, ¿y qué hace Dios? Él decide darle al mundo lo más precioso que puede dar: ¡Su Misma Persona, Su Amor, Su Hijo Jesús! Dios mismo, el Amor, se hizo carne para morir por una humanidad que no lo amaba, sino que hacía todo lo que le desagradaba y lastimaba . Espero que puedas darte cuenta de lo radical, loco, y extremo que es el amor de Dios. ¡Dime quién más te podría amar así! ¡¡NADIE!! Jesús fue, es, y será el reflejo perfecto del amor del Padre. Todo lo que Jesús hizo en la tierra fue basado en mismo amor que el Padre le tenía a Él, como Juan 15:9 dice: "Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor." La cruz fue la prueba suprema del amor ilimitado que Dios nos tiene a ti y a mí. Cristo pagó nuestro rescate con cada gota de Su preciosa sangre. Me imagino a Cristo pensando cuando iban a clavar su mano derecha en la cruz, "Esta va por Elías..." ¡PUM! Su mano queda firmemente clavada a la cruz. Pasan a su mano izquierda y piensa, "Esta va por (tu nombre) ..." ¡PUM! Imaginándonos este escenario es que Juan 3:16 cobra verdadero significado, "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna." ¡La manera en la que Dios te amó es única, especial, e infinita! ¡No se reservó ni a su propio hijo con tal de savarte! ¿Cómo no enamorarnos de Aquel que dio su vida por nosotros, estando nosotros perdidos en pecado? De verdad que no logramos comprender la magnitud del amor de Dios por nosotros. Seguiremos con la última parte del estudio sobre Su amor el día viernes. Cierro con Romanos 8:37-39, que dice "Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro."
El lunes analizamos la esencia de Dios (el amor), identificamos los tipos de amor mencionados en la Biblia y reconocimos que el amor de Dios es único e inigualable. Sin embargo, hoy la pregunta es ¿cómo me afecta ese amor? Bueno mi querid@ amig@, prepárate para un diluvio de amor sobre ti. Pero antes de poder comprender totalmente el poder y la hermosura del amor del Padre también tenemos que ver el poder y las consecuencias del pecado y no puedo evitar darte una horrible noticia: Dios siente dolor con nuestro pecado. Muchas veces imaginamos a un Dios imperturbable en Su gran trono siendo alabado por millones de ángeles cuando, aunque así es, Él se duele constantemente en su corazón por lo que sucede en la tierra. Génesis 6:6 dice que, a causa de la maldad, "...se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra y le dolió en su corazón." Puede que me preguntes, "¿Como que el Dios Todopoderoso siente dolor?" Cada vez que tú y yo pecamos es como si le diéramos una puñalada al corazón de Dios (así de horrible es el pecado). Después del Diluvio en el que Dios destruyó la vida en la tierra (con excepción de los que estaban en el Arca), Él puso una señal en el cielo como promesa de no volver a destruir la tierra con agua: el arcoíris (Gén. 9:9-16). Si lees detenidamente esos versículos te das cuenta que al poner el arcoíris en el cielo Dios dijo, "Prefiero doler en silencio a causa del pecado que volver a destruir a mi creación." ¡Que fuerte! Dios prefiere soportar golpes y puñaladas en su corazón que destruirnos a ti y a mí. Aquí es donde comenzamos...
La Biblia en sí es una carta de amor de Dios para ti, y quiero comenzar con 1 Juan 4:10 que dice "En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros..." ¿¡¿¡Qué?!?! A pesar de todo el dolor que le estaba provocando la humanidad a Dios, ¡Dios aun así la amaba! Dios, siendo pleno en Si mismo, Todopoderoso, Omnisciente, Omnipresente, Rey de Reyes, Señor de Señores, Alfa y Omega, Principio y Fin, sin necesidad de nada ni de nadie, escogió amarnos a ti y a mí. Es como si fueras y le dieras a alguien un puñetazo en la cara y esa persona te abrazara con amor y ternura. Isaías 64:6 dice, "Si bien todos nosotros somos como suciedad y todas nuestras justicias como trapos de inmundicia." En nosotros no hay nada bueno, nada digno de ser rescatado y aun así Dios nos puso su mirada de amor y dijo. "Lo quiero a él(ella) para que habite conmigo por la eternidad." ¡Y este amor es aún más loco! Cuando el hombre cayó en el jardín del Edén, el Padre dio comienzo al plan de rescate más espectacular y perfecto de la historia. Dios sabía que la humanidad que tanto lo había lastimado estaba perdida, que había un precio que ella no podía pagar, y decidió pagar ese precio por amor, puro amor.
1 Juan 4:9 describe la consumación y la máxima expresión del amor de Dios," En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a Su Hijo Unigénito al mundo..." No éramos nada, heríamos su corazón, no teníamos nada para ofrecerle, lo rechazábamos constantemente, ¿y qué hace Dios? Él decide darle al mundo lo más precioso que puede dar: ¡Su Misma Persona, Su Amor, Su Hijo Jesús! Dios mismo, el Amor, se hizo carne para morir por una humanidad que no lo amaba, sino que hacía todo lo que le desagradaba y lastimaba . Espero que puedas darte cuenta de lo radical, loco, y extremo que es el amor de Dios. ¡Dime quién más te podría amar así! ¡¡NADIE!! Jesús fue, es, y será el reflejo perfecto del amor del Padre. Todo lo que Jesús hizo en la tierra fue basado en mismo amor que el Padre le tenía a Él, como Juan 15:9 dice: "Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor." La cruz fue la prueba suprema del amor ilimitado que Dios nos tiene a ti y a mí. Cristo pagó nuestro rescate con cada gota de Su preciosa sangre. Me imagino a Cristo pensando cuando iban a clavar su mano derecha en la cruz, "Esta va por Elías..." ¡PUM! Su mano queda firmemente clavada a la cruz. Pasan a su mano izquierda y piensa, "Esta va por (tu nombre) ..." ¡PUM! Imaginándonos este escenario es que Juan 3:16 cobra verdadero significado, "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna." ¡La manera en la que Dios te amó es única, especial, e infinita! ¡No se reservó ni a su propio hijo con tal de savarte! ¿Cómo no enamorarnos de Aquel que dio su vida por nosotros, estando nosotros perdidos en pecado? De verdad que no logramos comprender la magnitud del amor de Dios por nosotros. Seguiremos con la última parte del estudio sobre Su amor el día viernes. Cierro con Romanos 8:37-39, que dice "Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro."

Bien hecho Elías!! Dios siga bendiciendo ese corazón apasionado por su único, verdadero y Gran Amor por nuestro Salvador.
ResponderBorrarTe mando un fuerte abrazo!